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Miles de personas marchan en Madrid en defensa de la sanidad pública



Decenas de miles de personas, 200.000 según la Delegación del Gobierno, han salido a las calles de Madrid con un lema claro, la defensa de la sanidad pública. Convocada por asociaciones vecinales, y apoyada por los partidos de la oposición al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, la protesta ha salido de cuatro puntos distintos de la ciudad para confluir en la plaza de Cibeles.

La afluencia de miles y miles de participantes en la misma revela el éxito de una convocatoria que surgió tras el caótico plan de reorganización de los centros de urgencias extrahospitalarias presentado por la Comunidad de Madrid y que mantiene pese a la huelga indefinida de los facultativos.

Este ha sido el detonante de un conflicto larvado en el tiempo. Porque no son sólo las urgencias extrahospitalarias (centros de salud abiertos sin médicos al frente. Posteriormente, decidieron que los pacientes de esas urgencias fueras atendidos online), es la Atención Primaria en su conjunto, con el déficit de médicos y pediatras y sin recursos materiales (Madrid es la región que menos invierte en sanidad de toda España).

Un grito por encima de todos: “Sanidad pública”. Muy por encima de “Ayuso dimisión” (saludado con pañuelos blancos), “Los pacientes no son clientes”, “Madrid se levanta, la sanidad aguanta”, entre otros. “No estamos manipulados, esto no es un boicot como señala la presidenta. Este es un ‘basta’ muy alto a una gestión que está llevando a la sanidad pública madrileña a la muerte”, señala Mercedes, de 72 años, defensora “a ultranza” de la sanidad pública, “de todos y para todo”.

Mercedes se ha unido a la columna sur, la que sale de Atocha, sin duda la más multitudinaria, y donde era difícil moverse ante la constante llegada de personas desde la estación de cercanías. También, hasta arriba, la estación de Nuevos Ministerios (columna norte), donde miles de personas corearon al unísono en el interior de la estación de cercanías su apoyo a la sanidad pública.

Hasta la llegada a Cibeles (es un decir, porque miles de madrileños no pueden ni llegar), la manifestación transcurre en un ambiente festivo, amenizado por una bazucada, a cuyo son bailaban los manifestantes. Entre ellos, una señora de 85 años que, en un cartel expresaba: “Estoy muy cabreada. Yo luché por los derechos que hoy os están arrebatando. ¡Espabilad, coño!”. A su lado, su marido: “Yo opino lo mismo que mi mujer”.

Y cerca de ellos, un nutrido grupo de “batas blancas”, entre ellos, Álvaro, del hospital Doce de Octubre, que reconocía que esta manifestación “es el mejor aplauso que podíamos recibir”.

Con información de La Vanguardia 

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